Después de temblar y sollozar en la oscuridad se habría dado cuenta de que en realidad no había nada que temer. Al reprimirlo, nunca logras experimentar el fenómeno en su totalidad y no extrae de él lección alguna.
El enfermo, o descendiente designado para señalar esta exclusión y esta separación de la vida, va a imitar a los ancestros con los que está intrincado: rechazando la vida como es, excluyendo o siendo excluido.
En el alma existe una profunda necesidad de escaparle a la culpa. Es una necesidad muy profunda.
Muchos problemas surgen porque se piensa que es posible escaparle a la culpa.
Contamos con sesiones virtuales, accesibes a cualquier parte del mundo con la misma eficacia y sensibilidad que las presenciales. Estamos al servicio de la vida tal como és.