Después de temblar y sollozar en la oscuridad se habría dado cuenta de que en realidad no había nada que temer. Al reprimirlo, nunca logras experimentar el fenómeno en su totalidad y no extrae de él lección alguna.
Contamos con sesiones virtuales, accesibes a cualquier parte del mundo con la misma eficacia y sensibilidad que las presenciales. Estamos al servicio de la vida tal como és.