El Tiempo

EL TIEMPO. EL PELIGRO DE SER RÁPIDO.

”Las Constelaciones Familiares requieren tiempo. Es un tiempo que lleva a mirar el movimiento decisivo. Al ser yo rápido me pierdo a mí mismo y pierdo al otro. Lo rápido no sirve en la vida. Yo no trabajo con rápidos. El rápido es peligroso. El rápido no puede ser un constelador.
Qué miedos o nudos me ponen en un tiempo acelerado? . De dónde proviene la intención y la pretensión de mover algo que no me corresponde? Que es aquello no resuelto detrás de lo rápido?. Hacia dónde miro como rápido o, más bien de qué huyo en el afán de ayudar o ayudarme a mí mismo?.
Miro, tal vez, hacia la muerte y huyo de mi propia vida?…Huyo del Amor que la genera?…
Es necesaria la humildad y el respeto por el otro, por el tiempo del otro, para ser un constelador…

En las Nuevas Constelaciones Familiares observamos con respeto y dejamos que lo decisivo se haga presente.
Dejamos, sin intervenir , sin decir, en el silencio del que mira cómo una fuerza más grande lo mueve todo tal como es.
Y luego, tan solo olvidamos. Así le sirvo a la vida.
Y  ¿Qué se aprende en las Constelaciones Familiares?
Lo que aquí se revela y queda claro no tengo que preguntarlo, lo configuro.
Y es la Constelación que saca a la luz de lo que realmente se trata.
Entonces quién guía una Constelación, el facilitador? No.
Son los representantes que configuran por eso un facilitador tiene que olvidar todo lo que aprendió de las Constelaciones.

La información importante va a surgir  por los representantes.

Bert Hellinger

Tomado de:
insconsfa.com