Tenemos memorias inconscientes de rechazo, de abandono, de odios, división, rencor, etc,...
Y con ciertas personas estas memorias inconscientes se reactivan.
A veces, a pesar de la seguridad o de la intención de quererse para toda la vida, el amor se deteriora. A menudo el pasado, un muerto, un mandato o el destino interfieren provocando que uno de los dos deja de estar disponible.
Contamos con sesiones virtuales, accesibes a cualquier parte del mundo con la misma eficacia y sensibilidad que las presenciales. Estamos al servicio de la vida tal como és.