Los excluidos, las víctimas, los olvidados, los desconocidos; no son olvidados por la vida misma, al revés; están presentes en todas las generaciones siguientes por amor hasta qué, un fenómeno, una actitud de un dependiente les que incluya, les vuelva a dar su lugar, les vuelva a honrar como seres humanos, cómo se explica ésto, una de las estructuras sistémicas de la vida es qué, los pequeños están al servicio de los mayores.
En ocasiones es el rencor que queda tras una ruptura de pareja. El progenitor que impide el derecho de visita o no permite que los hijos tengan su foto en el dormitorio o que critique al ausente esperando que los hijos sean juez y parte, le está vetando su derecho de pertenencia al sistema familiar, con el consiguiente daño.
Contamos con sesiones virtuales, accesibes a cualquier parte del mundo con la misma eficacia y sensibilidad que las presenciales. Estamos al servicio de la vida tal como és.