LOS 5 PUNTOS MAS IMPORTANTES EN NUESTRAS RELACIONES
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El destino de los demás. Todos pertenecemos a todo. Pertenencia y orden van totalmente unidos. Orden: todo sistema tiene un principio y un fin, todo lo que vive es atravesado por la dimensión “Tiempo”. Cada persona de cualquier sistema tiene un sólo lugar: el que le marca su fecha de entrada en el sistema. Y a partir de esta situación, todo posterior respeta a sus anteriores y a cambio los anteriores se ponen al servicio de los posteriores.
Dar y recibir = Equilibrio: otra variante de la compensación, es necesario equilibrar el dar y recibir amor y equilibrar el hacer y recibir daño. Equilibrar el dar y recibir amor: devolver el amor dado, un poco más de lo que se ha recibido. Dar amor sólo en la medida que el otro sea capaz de devolver. Equilibrar el hacer daño: por parte de la víctima reconociendo a la vez su sufrimiento y que es igual que el perpetrador. Y por parte del perpetrador, asumiendo y reparando el daño hecho, en vez de caer en la expiación ( que se hace para tener buena consciencia y no por amor al otro).
Respetar el Orden sistémico permite que estemos en el amor, en el amor adulto, en nuestro destino. El Orden es, primero, agradecer todo, desde el origen, ver el flujo de amor creativo que fluye desde el origen hasta nosotros y recrea el orden a su paso. Respetar el Orden sistémico permite vivir con paz, confianza, sentirse útil y querido.
La pertenencia está muy unida al orden, pero el orden es lo más grande, pues nos une a lo Creador. Ya que todos pertenecemos, la pertenencia nos abre el corazón a todos. Vive el amor del Sistema familiar por todos y cada uno de sus miembros. Es puro amor. Es amor grande. Ve a todos como son. Ve a cada uno con su carga y sus fidelidades, y nos toma como somos. Como incluye a todos, nos pone en contacto con los excluidos de los que compensamos las desgracias. Lo que nos permite honrar a estos excluidos y honrar lo que nos une a ellos, liberándonos simultáneamente de la compensación.
Todos pertenecemos a un sistema familiar y estamos implicados: A nivel individual, los elementos más antiguos tienen preferencia sobre los más jóvenes y, a nivel colectivo, los sistemas nuevos poseen más fuerza que los viejos.
Todos los seres tienen el mismo derecho a pertenecer. El movimiento de esta fuerza es el de la inclusión y el respeto a la diferencia. Mirar a todos con sus sistemas familiares, incluyendo a todos los que hicieron daño.
Nuestro deseo de repetir frena cuando les inlcuímos, el daño viene por repetición y esto es por amor ciego al sistema.