Escuchar y Mirar

Quiero comentar algo acerca de la diferencia entre escuchar y mirar.

Lo que actúa en la conciencia en gran medida se basa en lo que uno ha escuchado.  Por ejemplo, hay muchos conceptos sobre valores o también reglas o testimonios acerca de lo religioso que provienen de lo transmitido oralmente. Basado en lo que uno escucha surge una imagen interna y ella luego actúa como si fuera una conciencia.

Doy un ejemplo. Un psicoanalista fue a ver a un amigo y le dijo: “ Sabes algo acerca de las obsesiones?” “Si”, dijo el amigo, “quizás, pero en tu caso,  de qué se trata?” El otro contestó : “Hace un tiempo fui con mi mujer a ver a una adivina quien le dijo que ella estaba poseída por el demonio.  ¿Qué debo hacer ahora?” El amigo dijo: “Quién acude a una persona así, debe asumir las consecuencias; porque ahora tú realmente estás obsesionado, estás poseído, pero por una imagen interior y no es fácil liberarse de ella.”

De esa manera, mediante lo que se escucha y lo transmitido oralmente se forma un concepto desligado de la percepción de la realidad que se puede percibir.

Curiosamente este concepto repentinamente actúa como creando una obligación, y cuando abandono este concepto lo vivo como una traición y una deslealtad.
¡Qué notable! Porque en realidad sólo haría falta mirar y limitarse a aquello que se percibe. Nada más. Pero eso requiere modestia.

Algunos psicoterapeutas se comportan de manera similar. Escuchan y confían en lo que se les dice sin mirar lo que ocurre frente a sus ojos y en la familia del cliente. Así quizás la terapia trata algo que ni siquiera existe porque se refiere a una imagen que sólo surge por conceptos y por interpretaciones.

Restringirse a la percepción es una renuncia grande.

Con ello renuncio a la libertad de modelar al mundo arbitrariamente. Pero es curioso que justamente esa autolimitación me da la libertad de actuar, y de actuar correctamente.

No vale lo mismo cuando confío en lo que escucho y lo que se me transmite.
En ese caso sólo tengo la libertad de crearme imágenes.

La libertad para actuar es limitada.

El manantial no tiene que preguntar por el camino
Bert Hellinger