La vastedad
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Quiero comentar algo acerca de la vastedad. Muchos problemas surgen porque nos aferramos a lo cercano y a lo estrecho, por así decirlo.

Cuando miramos a nuestros problemas o miramos a los problemas en una relación o cualquier tipo de problemas, a menudo en nuestra mirada incluimos sólo lo estrecho, lo cercano, lo obvio y todo el entorno que es parte del problema se nos escapa.

Sin embargo, lo estrecho y lo cercano tienen su importancia y su fuerza sólo en conexión con aquello que lo supera. Por lo tanto, en general la solución pasa porque salimos de lo estrecho y lo cercano y movemos hacia lo más lejano, lo más vasto.

Lo Vasto - Bert Hellinger

Entonces, en lugar de mirarnos a nosotros mismos, por ejemplo, a nuestros deseos y a lo que nosotros consideramos nuestros problemas o nuestras heridas o nuestros traumas, miramos a nuestros padres, a la familia. De repente estamos enlazados a otra cosa, estamos unidos a muchas cosas. Así, aquello que nosotros quizás vivimos como algo difícil o algo que nos hace sufrir tiene su lugar en eso más grande.

Aunque sólo miremos a la familia, luego de un tiempo nuestra mirada vuelve a estrecharse. También debemos mirar más allá de ella, volver a incluir el entorno en nuestra atención y nuestra percepción y también en nuestro amor, abrirnos a ello.

Entonces aquello que en la familia quizás aparece como irresoluble encuentra un camino al aire libre.

En la psicoterapia también hay un desarrollo hacia lo más amplio. Existe la psicoterapia que se dedica predominantemente al individuo, por ejemplo a sus sentimientos. Quizás todo se va desmembrando y, a pesar de todo, el individuo no logra superarse.

Luego existe la terapia familiar que incluye el campo más grande. Ella puede brindar soluciones que en la terapia individual no son posibles. No obstante, también la terapia familiar sigue siendo limitada.

Luego, uno puede ir más allá de la terapia familiar y dirigirse a algo más grande. Eso se hace posible mediante los movimientos del alma, cuando uno se entrega a ellos. Porque estos movimientos siempre se dirigen hacia algo más grande.

Bert Hellinger

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