RABIA – DESESPERACION – AMOR

El manantial no tiene que preguntar por el camino
Bert Hellinger

Sentimientos violentos como la rabia a menudo se originan en un punto en el que un movimiento amoroso fue interrumpido a una edad temprana, en el que el niño no sabía cómo seguir. Esta rabia protege al niño ante el dolor del amor. La rabia aquí sólo es el otro lado del amor.


Si yo durante la terapia saco afuera la rabia, repito lo que ocurrió en aquel momento ya que el movimiento amoroso fue y sigue estando interrumpido. Si bien se repite la experiencia, no por eso queda solucionada.
Mediante esa rabia uno se hace la ilusión de elevarse por encima de los padres. Durante ese tipo de expresión del sentimiento algunas personas le dicen al padre o a la madre: Yo te mato. Con esa actitud consideran que, en primer lugar, realmente lo han hecho y, en segundo lugar, que con ello han logrado algo. Pero no han logrado absolutamente nada. Con frecuencia se castigan por eso.
Si durante la terapia la persona pretende exteriorizar su rabia de esa manera yo lo detengo. Porque en este caso la rabia es un sentimiento de defensa. Entonces, cuando ya no puede exteriorizar la rabia de esa manera se conecta con el sentimiento que está detrás, o sea con el amor y el dolor. Esos dos sentimientos van juntos. Ese amor es mucho más doloroso que la rabia. Es el sentimiento más doloroso que existe porque se vive junto con la sensación de impotencia total. Si yo expreso la rabia estoy negando mi impotencia. Ni siquiera la siento.
Las palabras decisivas que la persona ha de pronunciar en ese momento son: “Por favor”. ¿Podéis sentir la fuerza que tienen en comparación con el ataque de rabia? “Papá, por favor”. “Mamá, por favor”. Qué fuerza que contienen esas palabras, y qué dolor.
Hay situaciones en las que un niño se sintió abandonado, quizás porque por descuido fue olvidado en algún lugar. Entonces el niño se siente desesperado. Si yo durante la terapia logro que exteriorice esos sentimientos de desesperación, se obtiene un buen efecto. No son una defensa del abandono vivido, sino que le corresponden exactamente. Entonces eso ayuda.