La violación del orden jerárquico se manifiesta en una familia sobre todo ahí donde un hijo quiere asumir algo por sus padres para salvarlos.

Cuando un hijo percibe que uno de sus padres enferma tanto que tiene que morir,  o por ejemplo que su madre siente atracción por la muerte (in den Tod zieht) o se quiere suicidar, su corazón le dice: mejor yo que tú.

Con esta resolución interna se manifiesta un amor profundo. Al mismo tiempo él se pone por encima de sus padres. Este amor conduce inevitablemente al fracaso. El hijo se enfermará, hasta morirá, sin que con esto haya podido rescatar a los otros. Esta confusión se muestra también a la inversa, cuando los padres en secreto le cargan a un hijo algo, con lo que ellos solos tienen que cargar. Por ejemplo las consecuencias de una culpa.  Qué dimensiónes pueden tener las consecuencias de haber infringido el orden jerárquico y a qué tragedias lleva, también aquí se pude ver claramente. La misma suerte le espera a alguien que ayuda y en relación con esto a un constelador que no ha respetado el orden jerárquico. Por ejemplo cuando al cliente le quiere disminuir o disimular las consecuencias de una violación al orden jerárquico en lugar de atribuírselos. En este sentido ayudar es un oficio peligroso, cuando el que quiere ayudar viola  o hace caso omiso de éste orden. En las constelaciones familiares espirituales no se plantea esta cuestión. Aquí se encuentra la guía en otro lugar. El constelador está al servicio de otros. Sólamente es un mediador sin inmiscuirse como se hace  en  la ayuda habitual.

Bert Hellinger